
Joe Beeh es un carnero nacido en New Jersey residente en Buenos Aires desde 1991. En 1994, fondos de la Secretaría de Cultura de la Nación le financian su primer best seller: "10 axiomas para ser un ovejo existoso y no morir en el intento". En su obra (de gran distribución en las bateas de Carrefour, Tía y Disco), Beeh declaraba: "La seducción natural de un ovejo radica en la concatenación de una línea A (trazada por el encanto físico) y una B (trazadas por las demás virtudes que componen el areté)".
Las palabras de Beeh fueron la biblia del joven Alex en sus años mozos. Usaba fragancias extravagantes, chales de colores, lucía en forma y su synthec lana lucía de exportación. Posaba para la cámara de ele, paseaba con total metrosexualidad su iPod rosa y conquistaba amoríos por doquier. Alex era rock y los preceptos básicos de la mortalidad pasaban por otra estación y él lo así lo asumía.
Ahora, ¿cómo se puede pasar de icono pradence a depresivo existencialista?
La psiquis del ovejo promedio tiene a la Culpa como impulso automático. Básicamente, vive en función a sus pulsiones deseantes hasta que algún acontecimiento de relativa significancia le sugiere un replanteo sobre el disfrute de la cotidianeidad, lo que implica que un arrepentimiento sistemático sobre el tiempo perdido por una concepción naif de los placeres durante los años vividos, así como también implica un posterior pozo depresivo.
Estas etapas pueden ser fácilmente apreciadas con un breve vistazo al glorioso historial de Alex, cuya olla a presión llegó al extremo tal de tener que huir despavoridamente del entorno montevideano. La pérdida de su ojo le propinó un duro golpe y el cese inmediato de las cualidades físicas. La belleza arruinada, el entorno circular y la vida en sepia pretenden ser evadido con un soñado tour mundial en búsqueda de la ruta interior y de los nuevos modelos de belleza. También en busca del tiempo perdido y del cadáver putrefacto de Marcel Proust.
Quizás lo haya logrado. Quizás hoy Barbarita sea sólo un nicho jocoso en el pasado, una anécdota. Alex fantasea con las maravillosas figuras de Velázquez y Goya. Las meninas alteran sus bajos instintos. Cierra los ojos y va... pensando en sensaciones únicas e inigualables, en viajes en espiral, en la experiencia metafísica placer físico extremo, la violencia de las relaciones, la fricción reiterada. Imagina las pelvis ardientes embadurnadas en wasabi al compás de exclamaciones arrítmicas y aquél movimiento símil pendular que los parámetros estéticos posmodernos no conocen.
Descubrió el Edén: WILD ON REINA SOFÍA.
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Alex y Velázquez. Foto by Robertito, el semi arquitecto viajero. El mega texto es del genial Gerald, a quién adoramos pese a que NO me da MIS fotos y a que es distinto (pero no taradito, que es más de lo que pueden vanagloriarse muchos).
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