mayo 15, 2005

Las aventuras de Alex


Alex es mi oveja. Ella me eligió a mi. Aplicamos un poco aquello del Principito "...si me domesticas..., sentiremos necesidad uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para tí único en el mundo..." Me enseñó que hay que abrir bien grande los ojos para ver y aprender. O para aprender a ver.