enero 31, 2006

Hoy Alex escucha la versión sinfónica de Eleonor Rigby y apreta fuerte las ganas de llorar. Porque está tan solo y tan abandonado como ese auto viejo. Quizá un día se pierda en una calle y nadie lo vaya a buscar. Porque todo es efímero. Porque lo bueno nunca dura. Porque hay penas que son muy hondas e infinitas y van creciendo hasta ocuparlo todo. Porque hay caminos que no pueden ser transitados. Se murieron y no hay vuelta atrás.