Estos días aburridos hacen que Alex y Ele tengan ganas de tomarse el primer avión que pase para huir prestos hacia lo desconocido. ---- Al final y como todos imaginaron, Alex va a estudiar cine en la ECU. Claro que ni el se lo imaginaba. Como estaba pasado de fecha para inscribirse, su papá Bobtron tuvo que recurrir a sus contactos en el mundo del arte y el espectáculo. Lograron finalmente acceder a las "altas cúpulas" (entiendase Beatriz Flores Silva) que en virtud de la excepcionalidad de Alex, decidió hacer una excepcional excepción. Alex ya está inscripto. Todos suspiran aliviados.
Los mensajes subliminales están en todos lados. Alex los percibe pero no se da cuenta.
Alex está sentado sobre su futuro, pero aun no lo sabe.
Las rocas son tan bonitas y "la cabra tira al monte". Cuesta creer que apenas es Río, cuando parece tan oceano. Y a Alex se le ensalitran las lanas, pero él, de tan contento, ni se percata. Y además aplica la máxima Unilever de este año : Dejá que el verano te despeine.
Alex y sus amigos caminaron dos km y medio en busca de un lugar perfecto, y lo encontraron. Se respiraba la paz, la sosegada calma. Apenas unas dunas, una punta con rocas y algunos pocos mortales disfrutando la soledad, jugando al Kitesurf.
A Alex le encanta el Lemon Pie (aunque lleve huevo, lo cual se contradice con sus principios veganos). Así, Ele le prepara un Lemon Pie perfecto, tan livianito, tan fresco, tan aereo. VA cae por la casa de Ele y los tres atacan el Lemon Pie sin piedad y sin tregua. Y se quedan tan felices.
Hay seres inhumanos y crueles que prentenden calibrar el valor de la carne de Alex. ¡Pero no lo olvide! Alex no tiene precio.