Anoche Alex, poniendo a riesgo la integridad física de sus lanas (porque llovía, claro), se apersonó en Living junto a sus padres, Ele y Bobtron MacPay, y la tía VA y muchos amigos de Mersey, para escuchar a Retrocedonia. Los muchachos y la muchacha son unos grandes músicos y tocaron un montón de temas geniales, como Berretín Bonsai, Muñecos, un tema en honor a Milton Wynant, dedicado para toda la gente de Paysandú, una versión muy especial de Imaginate m`hijo y así hasta que llegamos a Invierno y 2005. Ahí Alex se le arrima a Ele, pone cara de intelectual y le grita para que lo escuche: -Viste que al principio y por el medio de este tema puntean Summertimes que es un tema que compuso Greshwin para la opera Porgy and Bess y a mi, si una banda me puntea Summertimes, ya me puede porque...
-Alex, callate y dejame escuchar...
Y Alex se puso a mirar para adelante, medio resentido que nadie le diera bola a su sapiencia, pero dice Bobtron que lo oyó mascullar entre dientes nosequé de algodoneros, jazz y billie holiday y esta-gente-ignorante. Igual nadie le prestó mucha atención porque estaban más pedientes de la música.
Después del toque todos fueron a saludar, y Alex fue recibido de la siguiente manera:
Martín Tuala: ¿Quién diablos es Alex?
Pablo Sassi: ¿Qué es eso? - pregunta, señalando a Alex- ¿Un sandwiche? (pero todos sabemos que los premios Nobels son un poco despistados)
Alejandro Tuala: Vamos a peinar a Alex (lo que pasa que la humedá le frizza las lanas)
Ana Garland: ¡Alex! ¡Qué alegría!
Sergio Astengo: ¡Alex, que emoción!
Y así masomenos logramos reunirlos a todos y sacarles esta foto tan simpática. Y cuando Alex ya se despedía, sintió como un palpitar extraño, una emoción insondable. Pero esa, quizá, sea otra historia.

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